martes, 26 de noviembre de 2013

Observación en la práctica

Es un error muy grande creer que la instrucción ha terminado con la exposición o comprobación de un procedimiento. Es conveniente seguir de cerca el desarrollo de lo instruido ya en el desempeño del trabajo diario, a fin de que el supervisor compruebe la eficacia de su tarea y le dé oportunidad al trabajador de consultarle sobre cualquier problema con que se tropiece.

Ponerlo a trabajar independientemente. Es muy importante que el empleado se de cuenta cuando termina su periodo de adiestramiento y cuándo empieza a trabajar bajo su propia responsabilidad. Así se le hará entender que la responsabilidad  de su trabajo pesa sobre sus hombros y puede tomar decisiones propias.

Indicarle a quién debe consultar las dudas. Si se descuida al trabajador y se le deja que consulte dudas con cualquiera de sus compañeros, lo más probable es que otro eche a perder el adiestramiento. La persona indicada debe saber y seguir el método que el supervisor emplea.

Revisar su trabajo frecuentemente, invitarle a hacer preguntas. Esto con el proposito de asegurarnos que ya no tiene ninguna duda sobre el trabajo que esta desarrollando.

Disminuir progresivamente la ayuda y la vigilancia. Cuando se compruebe que el trabajador ha entendido y ejecuta el trabajo correctamente, la supervisión debe disminuirse hasta convertirse en la normal que se ejerce en el departamento.


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